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domingo, 30 de septiembre de 2012

Síndrome de Stendhal

Clerecia
ISO 200, v: 1/125, f: 18, 28 mm.
Una de las cosas que tiene Salamanca es que hay muchas para mirar: edificios civiles y religiosos, monumentos, personas, tascas... El caso es que de tanto volver la cabeza de un lado a otro y de levantarla para ver todo lo que la ciudad ofrece puede acontecer que el visitante llegue a padecer el síndrome de Stendhal que aunque tiene una definición muy poética (la suma belleza de un lugar nos hace experimentar una sensación de vértigo, un incremento repentino del ritmo cardíaco y la impresión de perder todas las referencias espaciales, según dejó por escrito el francés Stendhal cuando visitó Florencia) su origen es más prosaico: de tanto echar la cabeza para atrás se constriñen los vasos sanguíneos que van al cerebro. Así que para evitarlo, o se sube uno a lo alto como los que se asoman por el balcón de La Clerecía o se busca un lugar a la sombra donde reponerse de tanto empacho de belleza, a ser posible con un vino y una tapa de jamón de la tierra ¡oye, mano de santo!

10 comentarios :

Luis Serrano dijo...

Un modo genial de evitar este síndrome y además una manera estupenda de alimentar no solo lo mental y espiritual, sino lo puramente físico.
Un abrazo

mariajesusparadela dijo...

La víctima del síndrome se desmayaría ante la belleza y tu te tomas un pincho de jamón. Muy bueno, Juan Carlos. Porque a los gallegos la belleza nos la inoculan en el estómago (desde que nacemos).

Ripley dijo...

las personas dan una clara referencia de la magnitud del edificio en cuanto a lo demás pues mira sí, mejor la tapa, yo de vino paso pero el jamon legendario salmantino eso ya son palabras mayores.

un abrazo

Dilaida dijo...

Preciosa estampa en una ciudad muy bella. Espero que te aprovechase muy bien el jamón y el vino.
Bicos

Alma de Adra dijo...

Yo me apunto al jamón, como Ripley, que soy bárbara y el vino no me gusta :) He padecido el síndrome de Stehdhal muchas veces, no sabía que se llamaba así, pensaba que era cosa mía, que soy una chica fácil y me enamoro en seguida de los sitios :)

Un abrazo

Kassiopea. dijo...

Me apunto al jamón y al vino.

Valverde de Lucerna dijo...

En Salamanca se tiene la sensación que que te has perdido monumentos sin ver, hay arte por todos los lados y eso que soy de Zamora y la visito con frecuencia, pues todavía he descubierto algún lugar que me había pasado por alto y que merecía la pena detenerse.
Un saludo.

Jesús dijo...


Mo me extraña que sientas mareos y vértigos de ir mirando de un lado para otro toda la belleza de monumentos que tiene Salamanca, buena prueba es este detalle que nos muestras. Me alegra que te guste mi tierra.

Saludos.

VENTANA DE FOTO dijo...

Tu si que sabes vivir bien! El platito de jamón siempre viene muy bien.

El plato de jamón lo puedo saborear pero contemplar esta belleza solo lo puedo hacer a través de tu blog.

Estoy deseando de poder visitar esta ciudad.

http://ventanadefoto.blogspot.com.es/


☆•.¸.Mildred.¸.•☆ dijo...

Superbe architecture!
Et superbe photo!