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lunes, 30 de julio de 2012

Ópera prima

Paseando

ISO 200, f: 9; v 1/640, 55 mm.
Venía con unos amigos cordobeses de visitar Palacio Real y llegando a la plaza de la Ópera no sé porqué me acordé de una película de Fernando Trueba de 1.980 (anda que no ha llovido) que se llamaba Ópera prima y que recuerdo con cariño porque me hizo reír cantidá (está bien escrito, que soy madrileño). No sé si sería por Isabel II que miraba desde su pedestal o por la cola de caballo que... ¡ay, que me meto en un berenjenal!

domingo, 22 de julio de 2012

Paciencia

Esperando
ISO 200, f: 8, v: 1/125. 98 mm.
Tranquilamente, estaba esperando a reiniciar el paseo, sin dar muestras de aburrimiento y haciendo un ejercicio de santa paciencia; ¿cuántos seríamos capaces de hacer lo mismo?

domingo, 15 de julio de 2012

¿Estaba bailando?

ISO 200, f: 8, v: 1/500, 160 mm.
Yo estaba sentado en un banco tomándome una cerveza y veía a este ciudadano que estaba justo enfrente levantando la pierna, dando saltos y girando sobre sí mismo

ISO 200, f: 8, v: 1/500, 160 mm.
todo ello de forma muy plástica, hay que decirlo, pero me tenía viviendo sin vivir en mí el no saber porqué hacía lo que hacía...

ISO 200, f: 8, v: 1/500, 160 mm.
y hay que ver lo que me costó darme cuenta de que le estaba dando patadas a una pelotita minúscula y, para colmo de color negro. Justo me cosqué del invento en cuanto bajé la cámara y miré directamente. Es lo malo que tiene apuntar por el visor aunque se tenga montado el zoom. Y es que como el ojo humano aún no hay cámara que se le acerque; aunque sea un ojo miope y algo astigmático como el mío.

viernes, 6 de julio de 2012

Jean-François Rauzier

Jean-François Rauzier es fotógrafo profesional y desarrolla una labor creativa personal. En 2002, su obra artística toma un giro innovador y radical: inventa el concepto de la HYPERPHOTO. En los últimos años, este virtuoso de las tecnologías digitales recibió el reconocimiento de sus pares. También ha sido laureado en grandes competiciones artísticas y fotográficas.
Ha expuesto en todo el mundo: Nueva York, Londres, Los Ángeles, París y Seúl...
Sus obras introducen al espectador en un universo onírico, a veces fantástico. Ofrecen una reflexión sobre lo real, el lugar del hombre en la ciudad, la percepción del mundo y sobre todo una invitación a viajar.



Razón: aquí.