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miércoles, 31 de enero de 2018

No hay palabras

No hay palabras
Cuando sucede una catástrofe como la de Ribadelago, cuando el 9 de enero de 1959 la rotura repentina de la presa de Vega de Tera destruyó parte del pueblo antiguo, matando a 144 personas, sobran las palabras... o faltan.