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domingo, 8 de abril de 2018

Otium et Nec otium

Dicen los que saben de estas cosas que negocio viene del latín nec otium. Para los romanos, otium era lo que se hacía en el tiempo libre, sin ninguna recompensa; por lo que negocio era lo que se hacía por dinero (nec otium). Pero en algún momento algún Marco, Gayo, Sexto o Pepe pensó: "Estoy todo el día de la domus a la ínsula, de aquí al foro y del foro a la ínsula para luego volver a la domus sin tiempo de ver a mi Flora, Julia, Popea, o Juana ni de relajarme en los baños ni gastar un as o un par de sestercios en unas ánforas disfrutando de un espectáculo con puellae gaditanae batiendo las castañuelas". Y, dicho y hecho, Marco, Gayo, Sexto o Pepe abrió un mapa y se decidió por la esquina occidental del imperio donde abrió un negocio de exportación de garum porque tenía buena salida.
 
El lugar no estaba mal, tenía su foro
Basílica
con teatro al lado,
Teatro de Baelo Claudia
las fábricas a tiro de piedra,
Factoría junto a la playa
y la playa a un paso.
Baelo Claudia
Así que Marco, Gayo, Sexto o Pepe se asentó y se dijo ¿por qué no me vine a Baelo Claudia antes y dejé Roma para los bárbaros?

Por cierto, unos investigadores han logrado reproducir el garum e, incluso, lo comercializan.